y se lo dije...
Pero la última conversación que tuvimos aún me quedó dando vueltas...
Tiene razón al decir que muchas veces pecamos de regodeones inconsientes. En lo de inconciente me refiero que hay cosas que no se pueden sentir con solo quererlo, hablando especificamente de los sentimientos (cariñosos, amorosos, de awebonamiento o pasionales, como sea que se les llame).
Todos coinciden en que sería lo ideal tener poder en el corazón para decidir a quien querer, porque siempre sabemos que ese personaje sería ideal para nosotros pero por más que lo intentamos no pasa de simple cariño amistoso.
No es que me arrepienta de querer a uno o a otro - aquí, ahora, o mañana- pero me sigue dando vueltas la idea de que hay mas amores no correspondidos que mutuos. Si solo existiera aunque sea mínima la posibilidad de influir en los sentimientos... lo tomaría. Para dejar de querer un ratito por ejemplo, pa no extrañar o pa simplemente querer al supuesto "correspondido" o al "más apropiado."
Pero... que tal, si pudiésemos mejorar a los queridos del presente, esos que por alguna razón no nos llenan. A mi parecer, y juzgando mi propia experiencia, el remedio sería peor que la enfermedad, pues en vez de crearme una pareja ideal estaría formando a mi mejor amigo...
...sí, y no es chiste, pues mirando los pros y contras tendría todo eso que yo disfruto, pero no tendría eso que a mí me falta y que quizás no conosco y de lo cual podría aprender.
¿Qué hago entonces? ¿me conformo con lo que hay? ¿busco algo más? o ¿simplemente en vez de conformarme disfruto lo que ya tengo y que no es malo?
Pd: con respecto a la imagen... Es mejor dejarse llevar, por ahora.