Honney por lo dulces supongo. Pero si se trata de buenos resultados deportivos estamos maoma no más.
Nuestro único y primer partido fue una masacre. Recordaremos hasta nuestra muerte el día martes 30 de Octubre. Goles venían, goles venían, goles venían, goles venían... y asi sucesivamente hasta completar los 10. Nos golearon, claro, pero nos escusamos en que el partido se disputó contra el equipo de cine, que entre otras cosas, en sus filas tiene a la mayoría de las futbolistas seleccionadas del campus Juan Gómez Millas de la Chile (of course).

Pero como mi instinto competitivo me impide creer en el fracaso antes del pitazo final(las cagué pa´ ególatra), no me podía ir pa´la casa sin un gol. Y así fue!!! Tamaña fue mi emoción que casi me voy de cabeza contra el arco encegecida por la adrenalina del momento. Me fui como toro (ay! esto suena medio feo) a la capa roja.
Mi celebración consistío en colgarme del arco, bailar el pasito llico (baile inventado por una genial compañera) y sentarme en posición seisa (aikido) pa` rencontrarme con mi equilibrio interno que casi daba por perdido.
Pero el partido no terminó allí. Finalmente nos coronaron con un 11 a 1... En una calurosa jornada -tipin 3 de la tarde- a pleno sol en la ciudad de Santiago y en una cancha de Baby futbol de cemento.
Sin embargo el único gol del partido (de parte nuestra), metido por este pechito, sirvió para levantar la moral del equipo que lo celebró como si hubiesen sido cien.
Única queja: La barra pop, o sea nuestr@s porrist@s nos fallaron. Solo 4 pelagatos nos animaban. Humilladas hasta en el tablón.
Nótese un detalle: Vestí durante todo el partido mi polerita de QUEILEN. Con la patria en la espalda y en el corazón.
1 comentario:
Romina Rogel:
JAUajUAJauJAUajAjaujAJujaJAjajUAju WENA CAMI!!!! felicidades por el gol xD muy wena tu historia, sinceramente me he convertido en una adicta a leer tus cuestiones :D
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