Es que lamentablemente no todo es Blanco O Negro... menos ahora. En ciertas ocasiones aparece un colorcillo llamado plomo que logra un concenso en una aparente contradiccion o en la duda sobre el camino a tomar.
Creo que debo incluir aun más las palabras adaptación y tolerancia en mi rutina. Las situaciones cambian. Y yo debo cambiar también, no siendo tan categórica supongo.
Ayer dije: nunca voy a hacer esto...
Hoy digo: Lo voy a pensar...depende de como se den las cosas... si tengo tiempo... si me da la gana... y miles de otras respuestas que significan: un no lo descarto.
Pero ¿porqué me ocurre esto justamente hoy? ... Acaso es el relajo del fin de semana? ¿la ociosidad de no tener nada que hacer un sabado por la noche?
De un tiempo hasta ahora mi sermoneo cargante ha perdido valor
Comencé este día dando largos rodeos. Almorcé a las seis de la tarde!!!! No se si reirme o llorar, pues durante mucho tiempo protesté frente a las personas que no tenian horarios de comida y que picotean entre ellas.
Es que los estudios dicen que si uno come a deshoras, tiene mas posibilidades de enfermarse o engordar. Entonces es mejor la practicidad y efectividad de un orden en las comidas.
Hablando de efectividad y orden...
Navegé por la web, me detuve en la Rae (ejalé) y su diccionarística definición de una persona pragmática me hizo caer en cuenta que en algo soy asi:
"la persona pragmática solo acepta como verdad las ideas que producen resultados eficaces y de valor práctico para la vida. "
Un buen trozo de mi vida se midió en el sentido de si servía o no, o de quien era la culpa. O simplementente siguiendo el ejemplo anterior, si es bueno o no para mi salud comer a un cierto tiempo. La cosa lo era o no, así de simple.
Es que la nueva vida (universitaria e independiente) me ha obligado a dar un espacio al plomo en mi paleta. Papá y mamá ya no están disponibles para solucionar mis enredos y menos para decidir sobre a que hora debo comer. He tenido que encontrar la medida justa en todas mis decisiones, comenzando por adaptarme a comer a la hora que el horario de clases me lo permita.
Como dijo un cantante por allí: "se hace camino al andar". Entonces arreglo mi carga a medida que avanzo. Si la comida esta buena o no, no me quita el sueño, pues me tengo que conformar con que es comible a tiempo. En esta finalisima frase hay pequeños trozos de mi supuesto pragmatismo pues mi fín último es el funcionamiento antes que los detalles que me llevaron al "jodido" plato.
Supongo que me estoy enredando, asi que finalizaré con el estribillo de la novísima canción que utilizo de título:
"No puedo prometer un por siempre, ni si quiera se si puedo un hoy
todo lo que diga esta noche, olvidalo...."
keilina!
