sábado, 29 de noviembre de 2008

Discapacitada a mi manera.

(a propósito de la teletón)

Creo que el algún momento de mi vida anulé mi corazón. Ya no sé sentir cuando hace falta amor en mi vida diaria. Mucho menos recuerdo que el cariño familiar se cultiva con sencillas vistas o llamadas.

No se en que momento ocurrió esto.
Lamentablemente mi poca atención funciona cuando las cosas estallan. Creo que en ese momento funcionan los restos que quedaron discapacitados pero no anulados.

Hoy discutí con mi madre. Mal. Cree que la defraudé porque no estoy cuando se me necesita.

Yo por mi parte lo tengo claro. Creo que lo he sabido desde siempre. Nunca he sido un ejemplo de cariño y amor. Siempre me preocupe de obtener las mejores calificaciones, de obtener logros tangibles y superaciones personales importantes, pero nunca me preocupe de mantener y acrecentar el regalo de la familia.

Hoy estoy triste, pero ya pasará. Total siempre sobrevivo.

Lo único malo es que creo que esta imposibilidad de recibir y dar cariño espontaneamente se ha entumecido aún más desde que vivo en Santiasco. La contaminación capitalina caló en mis huesos y cada día soy mas individualista.

No me sorprendería despertar un día y darme cuenta que no tengo tantos seres queridos, solo por no ser capaz de corresponder su cariño.

.

No hay comentarios.: